Los americanos hacen frente al ‘establishment’ 2

Trump, Hillary Clinton y Soros

Los estadounidenses eligen a Trump como presidente.

 

Hola:

Las elecciones americanas demuestran una vez más que el pueblo norteamericano es diferente. Es capaz de enfrentar los problemas como oportunidades sin perder su identidad.

Sin duda hoy es un día malo para personajes como Soros o agrupaciones como Bilderberg. Tampoco los sectores afines al sionismo se acostaron ayer contentos. Todos habían apostado por su peona Hillary y han perdido.

El resultado saca los colores a todos esos medios, en especial europeos, que vergonzosamente han hecho campaña a favor de Clinton, sin importarles por un momento faltar a la verdad con tal de crear un monstruo malo y abonar el camino a la bella diablesa.

Pero, claro, los que tenían que votar no éramos los europeos, sino los estadounidenses. Y a estos es más difícil manejarlos. ¿Cuántos europeos que defendían a ultranza a Clinton conocen algo de Estados Unidos? ¿Cuántos bocazas españoles proclamaron las bondades de Clinton sin tener mínima idea de su trayectoria política? ¿Cuántos parásitos alemanes, franceses o belgas se atrevieron a criticar a Trump por el mero hecho de ser un hombre de negocios?

Quizá la era Trump no sea especialmente de bonanza para la economía europea, pero es que su tarea no es proteger nuestras finanzas sino las de los americanos, que son quienes le han votado.

Escuchar a autoproclamados analistas políticos, leer a célebres cronistas y ver a sabios tertulianos cómo anunciaban la victoria del bien sobre el mal, de su bien y de su mal, me ha confirmado una vez más que la ignorancia junto a la maledicencia forman un coctel muy pernicioso para la mente.

En vez de tanto desprestigiar la casa ajena, los europeos deberíamos acostumbrarnos a poner en orden la nuestra. Europa debe salir adelante por sus propios medios, sin depender de nadie. Hasta que no entendamos esto no pondremos solución al problema, porque no se soluciona aquel problema que no existe.

Tal vez Trump no sea el presidente idóneo. En eso, será el tiempo quien tendrá la última palabra. Quizá la era Trump no sea especialmente de bonanza para la economía europea, pero es que su tarea no es proteger nuestras finanzas sino las de los americanos, que son quienes le han votado.

Pero, no sólo es la economía la que está en juego. Están en juego otras cosas más importantes como son los valores y en eso Trump le gana por goleada a la maléfica Clinton. Está en juego la seguridad del planeta y en eso parece más seguro Trump que la belicosa Hillary. Está en juego la geoestrategia mundial y las migraciones invasoras y en ello Trump se muestra menos plegado a los intereses de los poderes ocultos que la vendida Clinton.

Veremos si Trump es capaz de mejorar la etapa Reagan. Con sólo igualarla los americanos deberían sentirse satisfechos. Y el resto también.

Aunque las comparaciones resultan odiosas, me viene a la mente lo ocurrido con el electo Reagan. Un presidente, en principio, denostado hasta la saciedad por la mayoría de medios del momento que le retrataban como un cowboy del oeste americano, que acabaría con la paz mundial y el bienestar americano. Pasado el tiempo se ha demostrado que Reagan fue uno de los mejores presidentes, recobró el orgullo de ser americano, llevó a los estadounidenses a altas cotas de bonanza económica, contribuyó a la caída del comunismo y apoyó la estabilidad mundial.

Veremos si Trump es capaz de mejorar la etapa Reagan. Con sólo igualarla los americanos deberían sentirse satisfechos. Y el resto también.

Saludos.

 

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2 Comentarios en “Los americanos hacen frente al ‘establishment’

  • Román

    Que haya perdido Hillary, un alivio. Que haya ganado Trump, una esperanza. Tendrá que hacer frente a fuerzas muy poderosas a las que Hillary se había plegado. Yo también creo que en la escala de valores ha sido un triunfo, no solo para Norteamérica sino para todas las personas de buena voluntad que nos oponemos al NOM en la medida de nuestras escasas posibilidades intentando salvar la conciencia, amor propio y fidelidad a nuestra raza.