El 23 de febrero, un golpe de timón – 2da. parte 2

Golpe 23-F y consecuencias

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Cosas que empeoraron a partir de entonces.

2ª Parte. Los GAL, paro, pensiones, derechos sociales, separación de poderes. (2 de 2)

 

…continuación

Cuarto. La chapuza de los GAL. Además de matones, chorizos a sueldo.

Ante la embestida terrorista que en aquellos años sumaba cadáveres a diario, el gobierno socialista tomó la decisión en 1983 de atajar desde el Estado el problema de ETA. Para ello creó un grupo paramilitar con el que haría frente a los terroristas. La nula ayuda que se recibía de la vecina Francia apoya, si cabe aún más, esta decisión, cuyo objetivo era dar respuesta a la barbarie etarra, especialmente en su santuario en el sur de Francia. Hasta 1987 se responsabiliza a los GAL de veintisiete asesinatos, de los cuales aproximadamente una tercera parte no tenía relación directa con la banda terrorista.

El visto bueno del gobierno socialista a la creación de un grupo armado,  que organizado y dirigido por Interior luchara contra el terrorismo de ETA,  demostró, pasado el tiempo, la bisoñez, la falta de preparación y, tal vez, la prepotencia, de aquellos nuevos dirigentes que, a pesar de su amplia mayoría parlamentaria, no sabían cómo hacer frente a la lacra terrorista.

Los GAL, resultaron ser una banda de delincuentes aficionados, a los que les atraía más la buena vida que su labor de matón. Casinos, comilonas, mujeres y otros vicios alegraban la vida de los mandos y de la cuadrilla. Sólo así se entiende que todo acabara como una verdadera chapuza que salpicó hasta al mismo Presidente del Gobierno.

La nula ayuda que se recibía de la vecina Francia apoya, si cabe aún más, esta decisión, cuyo objetivo era dar respuesta a la barbarie etarra, especialmente en su santuario en el sur de Francia.

La puesta en marcha de todo este entramado de matones a sueldo costó importantes cantidades de dinero al Estado, no sólo por lo que representó el reclutamiento y la “nómina” de los asesinos, sino también por la parte de dinero que se dilapidó y se evaporó sin más. Tampoco es desdeñable el flaco favor que hizo al Estado de Derecho. Aquellos a los que se les llenaba la boca con la palabra democracia quedaron en la más absoluta evidencia.


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2 ideas sobre “El 23 de febrero, un golpe de timón – 2da. parte

  • Antonio M. Sanz

    La verdad es que la memoria es frágil y conviene recordar que muchas cosas no son nuevas. Me ha parecido un buen articulo y una buena revisión se estos años. La pregunta es acertada, aunque lógicamente, nunca sabremos que hubiera pasado. Le felicito.