Señores hagan encuestas, que por el monte corren las sardinas

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Difunde sin miedo

El interesado fin de las encuestas

Hola:

Hace años que las empresas dedicadas a hacer encuestas electorales no dan ni una. Basta echar la mirada cuatro meses atrás en las elecciones andaluzas. Pero a pesar de ello, en vez de hacer acto de contrición, siguen erre que erre, maleando al pobre incauto que se las sigue creyendo.

Las encuestas, más que en oráculo, se han convertido en bocetos de opinión que tratan de influir en la mente de la ciudadanía. Y a fe de que algo consiguen. Poco a poco su predicamento va calando, y muchos aceptan esos números como resultado muy probable del hecho en sí. De esta forma se desincentiva al votante no sectario ilusionado con un nuevo proyecto, a la vez que se da ánimo al forofo de toda la vida que estaba dispuesto a quedarse en casa.

Así, las últimas encuestas publicadas por El País y ABC resultan cuanto menos chocantes, a la vez que distantes. Para la de El País de este domingo lo significativo era la debacle del PP, que con un total de 76 escaños reduce prácticamente a la mitad su número de parlamentarios. Por su parte, la que publica hoy ABC muestra un espectacular incremento de escaños del PSOE, situando su número entre 131/134, similar al que tiene el PP en esta legislatura. De ambas se desprende un mismo interés: potenciar al PSOE en detrimento del PP. El resto de opciones poco o nada pintan, más bien despintan, salvo en el caso de El País que bendice un hipotético gobierno de PSOE y C’s.

Las encuestas, más que en oráculo, se han convertido en bocetos de opinión que tratan de influir en la mente de la ciudadanía.

Echemos una mirada a lo sucedido en las elecciones generales de 2015. Entonces, el partido emergente Podemos fue aupado en todas las encuestas (Metroscopia, GAD3, Sigma Dos, NC Report, Redondo & Asociados, etc). Un partido al que todas auguraban entre el 15% y el 19%, y al que a nadie se le ocurrió tachar de extremista, por mucho que sus postulados lo indicaban. Sin duda, todo ello contribuyó al éxito de Podemos. Recordemos que obtuvo un total de 71 escaños y casi un 21% de los votos.

Está claro que las cosas no son iguales ahora. VOX incomoda, molesta e inquieta. Y, en este caso, lo hace tanto a izquierda como a derecha, aunque los motivos sean diferentes para cada uno de los lados. En su momento, la existencia de Podemos sirvió para dividir a la izquierda en beneficio del PP. Los dirigentes peperos lo sabían, y lo apoyaron y callaron como vulgares meretrices. Cosa diferente es la irrupción de VOX. A la derecha le quita votos y a la izquierda la desnuda. Esa es la realidad, y por ello lo tratan de desacreditar, infamar y minimizar. Todos, y todo cuanto sea posible.

Está claro que las cosas no son iguales ahora. VOX incomoda, molesta e inquieta. Y, en este caso, lo hace tanto a izquierda como a derecha…

A estas alturas, sabemos que toda encuesta debe colmar las necesidades de quien la impulsa y paga. Se cocina conforme al gusto del cliente. Pero hoy los ingredientes han cambiado, y ahora los platos ya no salen según lo previsto. El escenario es otro. Es bien diferente a como lo ha sido hasta ahora. Por ello, tanto la metodología de trabajo como la extrapolación de datos deben ajustarse a la nueva situación, y esto es algo que al parecer no han asimilado las empresas del sector.

Así las cosas, conviene templar ánimos; esto no ha hecho más que empezar. Todavía faltan muchos días hasta el 28 de abril y durante todo este tiempo nos van a bombardear e intoxicar con más encuestas, ninguna creíble. Da igual que sean cuatro los partidos que se disputan más de un 10% de votos. Da igual el efecto distorsivo de la Ley d’Hont. Todo da igual, porque por el monte corren las sardinas. Eso sí, al final la burra siempre vuelve al trigo.

Saludos.


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